PSICOSIS - Arriondo Alma
Después de haber leído varias veces sus primeras páginas, me acosté y apagué la luz. Me quedé pensando en sus protagonistas para lograr que el sueño me hallase.
De repente escuché voces, una conversación de dos, intenté seguir durmiendo, sin embargo, no podía. No quería prender la luz para divisar si eran mis vecinos del apartamento que estaban en el pasillo, abrí la puerta, y no había nadie, volví a dormir.
La noche siguiente avancé la lectura bastante, sin embargo, volvió a despertarme el bullicio, está vez prendí la luz, pero no había nadie. De repente las voces estaban al lado de mi cama, encendí la luz y eran los protagonistas de la novela que leía, Martín y Lula, quedé impactada, pensé que soñaba. Ellos discutían por dinero y yo los observaba, de repente ellos me miraron y mi asombro fue impactante, Lula me dijo: "¿Por qué no seguís leyendo?, necesito que resuelvas esto". Contesté que tenía sueño y que mañana continuaba. Ella volvió a insistir, yo miré el libro y como estaba abierto lo cerré, en ese momento desaparecieron Lula y Martín. Me dí cuenta de que mi locura era realidad.
Seguí leyendo como todas las noches, logré que Lula y Martín solucionaran sus problemas. Me dormí tranquila, con el olvido de siempre no cerré el libro, y sucedió de nuevo, ahora eran Lula y su amiga Susi que estaban por cometer una estupidez, para que no lo hagan seguí leyendo y comencé a inventar para que la narración tome otro rumbo y a la vez que lo hacía ellos estaban frente mío como reproduciendo todo. Logré comprender que podía cambiar todo a mi antojo y manejar los personajes.
Un buen día, mientras leía, salieron del libro dos personajes inesperados y me metieron dentro. Comencé a ver todo, el resto no podía verme era como invisible. Me puse a pensar que estaba encerrada en la novela: "Los días magros" y que ya no podía cambiar nada. Me largué a llorar como la niña/adolescente que era, pase 2 días, hasta que ingresó mi compañera de cuarto y sin querer hizo caer el libro, este se cerró. Y logré salir. Ella me miró aterrada, vio patente que aparecí de adentro de este. Le conté todo y decidimos ir con el libro hasta un noticiero, llegamos allí y el periodista dijo si podíamos comprobarlo, aceptamos, pero nada salió, quedamos como desquiciadas. Volví a mi casa, tomé el libro y lo quemé.
Arriondo Alma.
Comentarios
Publicar un comentario