NI UNA MENOS

 ÁNGELES RAWSON

Todo sucedió en el edificio de Ravignani 2360. Yo, una chica normal volviendo de mi clase de gimnasia condenada a muerte el día 10 de junio de 2013.

Fui asesinada, estrangula y sofocada, en no menos de 5 minutos, luego mi asesino, Jorge Mangeri me tiro como si fuera basura dentro de una bolsa de residuo, como si la vida de una adolescente de 16 años no importara nada. Me encontraron al día siguiente, luego de estar 24 horas desaparecida sin rastros de mi, en un contenedor de basuras en la Ceamse de José León Suárez.

Me dirigía a mi departamento, luego de volver de mi clases de gimnasia, pero me topé con el portero. Me pidió que lo ayudara a repartir el correo de mis vecinos, pero me ganó su engaño. Me llevo al sótano, eso me resultó raro, realmente no entendía lo que quería. Entré primero yo y atrás de mi él, cerró la puerta con seguro; me di vuelta para preguntarle porque hacía eso pero no llegué a formularla ya que rápidamente me agarró de ambos brazos y me arrojó al piso fuertemente, mi cabeza dio contra el suelo y eso hizo que mi vista se nublara, el trataba de seducirme con sus palabras pero su cara me decía lo contrario, parecía que estaba loco, nunca lo había visto así, se había transformado y yo pensaba que era una buena persona. Al recuperar mi consciencia empecé a forcejear, aunque estaba débil por el impacto del golpe, intente con todas mis fuerzas sacármelo de encima, le di una patada en sus testículos y salí corriendo hacía la puerta, pero no hice tiempo de llegar que el me agarró fuertemente de mi cuerpo y me apretaba, intentando dejarme sin aire, sin saber que hacer empecé a rasguñarlo pero no fue de mucha ayuda. Mientras perdía el conocimiento el recuerdo de mi familia, los momentos felices me invadieron el último pensamiento que me quedaba. Llore y cuando cayó la última lágrima ya mi vida se había ido, no quedaba nada de mi. La vida fue injusta conmigo, un hombre que conocía desde los 6 años me quito mi futuro, las cosas que me quedaban por hacer, le quito a mi familia una hija, una sobrina, una nieta, una hermana, dejo un vacío que nunca se llenara. 

En el suelo yacía mi cuerpo, lleno de moretones por lo fuerte que me había agarrado para que no huyera, era un monstruo. Me alzo en sus brazos y al lado de la puerta había un mueble que de allí saco una bolsa de consorcio, la abrió como si lo que fuese a tirar fuera basura, metió mi cuerpo con mi uniforme de la escuela y mi mochila. No quedaba más de esa "mumi" que todos adoraban, solo el cuerpo de una chica violada y asesinada como muchas otras que pasaron lo mismo. Me dejó a un lado para luego abrir la puerta y marcharse como si nada hubiese pasado, como si no hubiese arrebatado la vida de una joven de 16 años. 

Eran las 21:00 de la noche aproximadamente , mi familia ya se había preocupado por mi ausencia en todo el día, entró apurado mi asesino, me alzó y me llevo, con otras bolsa más, hacia un contenedor de basura de la Ceamse. Me tiro allí dentro y me quedé ahí, sin poder hacer nada, sin poder gritar ni despedirme de mamá. Luego seguiría la investigación, las sirenas resonaban a lo lejos, sabía que me buscaban pero ya era tarde, solo quería que descubran al desgraciado que se llevó mi vida. Me encontraron al día siguiente y llamaron a mamá para que reconozca mi cuerpo, eso era lo peor, ver el sufrimiento de una madre a la que le arrebataron una hija. Y efectivamente era yo, escuchar los gritos de mamá hicieron arrepentirme por haber entrado a ese sótano, pero la culpa la tenía el portero que pronto pagaría su condena. 

Dos años estuvieron investigando para por fin dar con Jorge Mangeri. El primer sospechoso fue mi padrastro, la pareja de mi madre dado que no tenía mucha confianza con él, pero poco tiempo después el portero confesó y dijo: "fuí yo". Eso y los rasguños que tenia por todo el cuerpo tapados con quemaduras lo llevaron a ser condenado a cadena perpetua.

Hoy 10 de junio de 2023 se cumplen 10 años de mi homicidio, que conmovió al país. Hay personas que creen que Mangeri es inocente y acusan a mi padrastro, pero lo cierto es que yo solo se lo que pase y el infierno que viví. Fui una víctima más de esto que pasa día a día, aunque mi asesino este en la cárcel nunca podre recuperar mi vida, ya no puedo ser feliz. 



                “NO PODEMOS AVANZAR TODOS, SI A LA MITAD SE NOS DEJA ATRÁS”

                                  

                                                                                                                         #Niunamenos.


                                                                                                   Emma Sesana y Nerina Gentili

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