El árbol infinito - Sofía y Catalina

 


Un día muy soleado Gina fue al campo de su abuelo Robert a visitarlo. Dio una pequeña vuelta por el campo y detrás del cobertizo vio un gran árbol al cual se acercó y estaba repleto de manzanas rojas maduras, quedó realmente asombrada y fue a preguntarle a su abuelo desde cuando estaba ese árbol ahí, Robert le dice que estaba desde hace mucho tiempo.

Gina intrigada decidió volver al árbol y agarrar una manzana para comerla, al momento de agarrar una en esa misma rama, rápidamente nació otra manzana ya madura. Ella quedó impresionada, fue directo a contarle a su abuelo. El muy tranquilo le dijo que siempre hizo eso y no sabía cómo, en voz baja le dice:

- Pero Gina no debes andar diciendo por ahí que tu abuelo tiene esta clase de árbol, porque cualquier persona podría venir a cortarlo, ya sabes como son las personas.

Al pasar los días Gina no pudo guardar el secreto y se lo contó a su grupo de amigas, ellas no le creían una sola palabra de lo que estaba diciendo. La pobre Gina seguía insistiendo de que era interminable, hasta que se cansó y les dijo que si no le creen, ella las llevaría al campo y lo verán con sus propios ojos.

Al llegar Robert por la ventana ve un par de chicas y queda impactado, se preguntaba qué hacían allí, hasta que vio a su nieta y se enojó con ella ya que había revelado su secreto. Pero Gina le explicó que las trajo al campo porque no le creían nada y la iban a tratar de mentirosa.

El comentario de que había un árbol infinito comenzó a expandirse por todo el pueblo y como verán Gina se sintió muy mal al respecto por traicionar la palabra de su abuelo.

Una tarde llega un especialista en plantas al pueblo, queriendo ver el árbol del que tanto hablaban, y unos chicos le dijeron que estaba situado en un campo un poco lejos de aquí de un hombre llamado Robert. Cuando el especialista va para el campo, intenta entrar para ver si era verdad todo lo que decían, pero el señor Robert le dice que se vaya porque es una propiedad privada y nadie entra. 

A la mitad de la noche, entre la oscuridad el especialista se escabulló entre los arbustos del campo, y logra ver el gran árbol, realmente no lo podía creer él dijo 

-Yo necesito este árbol en mi colección me haré muy rico.

Sacó una gran hacha e intentó cortarlo, después de muchos intentos le fue imposible de cortar, no se podía cortar de ninguna manera.

De tanto ruido que causó, Robert se despertó, agarró el rifle que tenía en su casa y gritó “quién anda ahí”, y con una linterna alumbró y vio que era el hombre que apareció a la tarde en su campo y le dice:

- ¿Qué hace otra vez aquí? Le he dicho que está prohibido entrar

- Disculpe soy un especialista que estaba interesado en su árbol del que tanto decían y como usted no me dejo pasar tuve que entrar a escondidas

- Pero señor, usted estaba intentando robarlo que se cree que no escuche cuando intento cortarlo.

- Lo se disculpe soy un obsesionado con la naturaleza y esto me pareció algo tan increíble, pero… ¿cómo es eso que no se puede cortar?

- Mira el árbol es infinito por lo que nunca se va a cortar, si cortas una manzana vuelve a nacer otra al instante, siempre ha sido así.

- Gracias por explicarme, un gusto haber hablado con usted y ahora...me iré.

Pasaron los días y todas las personas de todo el mundo se enteraron del supuesto árbol, así que Robert les informaba a todos sobre su mágico árbol y a medida que pasaba el tiempo cada vez se hacía más famoso y reconocido.


Sofía y Catalina




                                                                 

                                                           



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